lunes, 2 de febrero de 2009

Historia del paradero de mi cuerpo




El dolor es intenso, me doblega mientras camino, hace que mis pensamientos comiencen a doler en la manera en como van surgiendo, el dolor se incrementa mientras más pienso en cómo desaparecer el dolor, esto es un ciclo interminable, caigo de pronto al suelo, solo puedo retorcerme intentando abrir mi cabeza contra el piso de contreto, así dentendré el dolor interior y será reemplazado por el dolor exterior, lo he conseguido, derramé sangre para satisfacer mi dolor, creo que me abrí el craneo, eso no importa, lo importante es que mi dolor ha desaparecido, la sangre que me rodea es testigo de mi alegre padecimiento, intento levantarme pero no puedo, me siento mareado por el olor intenso a cobre, ese metal que en algún momento de mi vida fue demasiado preciado por su olor parecido a la sangre.

Después de unos minutos de reflexión logro levantarme, nadie me ayudó mientras me sangraba, solo las personas morbosas se detenían a observar cómo me desangraba, escuché varias veces las voces de personas conocidas, muy cercanas a mi, solo la voces, fue como si existiera una conexión y sintieran lo que estaba presenciando a kilómetros de distancia, minutos cercanos de mi muerte, me siento cansado, sin fuerza para seguir pero debo hacerlo, tengo que entregar algo que me pertenece a otra persona y eso es lo unico que tengo para llegar hasta esa persona.

No logro comprender mi reloj, lo veo borroso y distante, el calor sofocante y húmedo de la ciudad me ha envuelto durante el camino, parezco un saco de carne que flota por el aire sin rumbo conocido.

Las personas intentan ayudarme, yo acepto su ayuda pero después de unos minutos se van insistiendo en que tienen otras cosas que hacer, no desean contagiasre de mi enfermedad que por el momento desconozco. Cuando llego con esa persona me mira directamente a los ojos, solo me dice que he llegado tarde, miro a esa persona fijamente a los ojos, le digo que esto fue muy facil, al terminar de decir mis últimas palabras caigo con la ayuda de la gravedad, esa persona solo recoge aquello que me pertenecía y cierra la puerta. Horas después mi cuerpo comienza a despedir un mal olor, es cuando llegan los animales domésticos, curiosamente llegan otros animales a devorar lo que queda de mi pero al probar mi carne éstos huyen despavoridos, el dolor había desaparecido desde hace tiempo, yo me quedo inconciente mirando al horizonte, poco a poco dejo de escuchar el sonido del silencio, en ese momento desaparezco y mi cuerpo también.

Nadie sabe el paradero de mi cuerpo, la ultima persona que vi es investigada y es puesta en libertad al no encontrar pruebas en contra, se dice que mi cuerpo se levantó y fue hacia el monte más espeso de la ciudad, se dice también que lo que quedó de mi fue devorado por personas como un rito satánico, otros dicen que reviví y me fui de ahí como si nada, la verdad se encuentra dentro de mi cuerpo y el que logre encontrarlo sabrá lo que en realidad me pasó.

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