viernes, 8 de agosto de 2008

Naufragando...

Encerrado, sin comunicación total, solo con pocas voces y oídos, todo queda a la deriva de la esperanza que nunca llega, cansado, exhausto, con sueño y embriagado del dolor me encuentro solo y desesperado en mi silencio que no puedo interrumpir hasta el día de mi muerte.

Las órbitas de mis ojos han salido de su curso, ahora me tiemblan y veo pálidamente el mundo drástico exterior que me tiene encerrado aquí sin poder comer.

Hambre de estupidéz, divagando me encuentro, divagando quedaré, no importa el sufrimiento pero si mi altivez.

No permitiré ser rebajado, nunca ha sido así y cuando ha pasado he desmotrado lo contrario he incluso he callado a personas sin decir ni una palabra, soy atrevido y por eso seguiré así.

Las personas me subestiman pero al final se darán cuenta de lo equivocados que están, no puedo hacer nada por el momento porque no tengo los recursos necesarios, pronto tal vez seré más poderoso, pronto tal vez... pereceré.

No hay comentarios: