domingo, 7 de octubre de 2007

Berserker




El aliento que nace de mis entrañas es putrefacto, fétido y de espeso grosor mal humorado acompañado de un vapor ardiente que puede corroer y derretir cualquier cosa que atraviese a mi paso.


El corazón palpita con sed de venganza, con sed de destrucción masiva, el cuerpo reclama la acción, el sudor de movimientos bruscos y brutales que así como ocasionan placer para algunas, puede ocasionar dolor y sufrimiento para otros.


La sangre se calienta por dentro, el torrente avanza demasiado rápido recorriendo todo el cuerpo provocando que se caliente de manera repentina listo para enfrentar una batalla.


El cerebro deja de responder, la adrenalina confunde al cuerpo, es ésta la que lo droga y manipula de tal manera que no sienta dolor, sin sufrimiento, sin piedad.


Los músculos se contraen, ejercen más fuerza, los brazos y los puños se convierten en un arma poderosa que puede destrozar la carne si se golpea con fuerza y brutalidad.


Una sonrisa se crea en mi rostro con sed de venganza, muerte y destrucción.

No hay comentarios: